Lunes 21 de enero

Hoy, a golpe de lunes, la sensación de tener la boca seca y la falta de apetito han desaparecido por completo, pero el dolor de cabeza y el malestar se han acentuado un poco más todavía. Me habla mi cuerpo y me dice: “Compañero. Esto hace diez años no nos ocurría, nos hacemos mayores, de esos que llaman señores”.
He llegado a la frustración y al escarmiento, ya no tanto como para decir que es la última vez que salgo, todavía. Eso sí, a partir de ahora intentaré pensar más en el día siguiente y sobre todo en la semana siguiente. Debo advertir a mis amigos y amigas que la próxima vez será solo una cerveza y para casa temprano, pero a quién quiero engañar, como diría un tertuliano de izquierdas en Intereconomía, “Me va la marcha”.

Dedicado a Sofia Cristo.