Miércoles 5 de septiembre

¡Con menudo madrugón he amanecido hoy! Solamente de pensarlo, se me atraganta un bostezo tras otro. Para colmo, me he ido de pleno con el dedo ‘gordo’ del pie hacia la “silla bifuncional” que tengo en la habitación. Se llama así porque tiene dos únicas funciones: Una, acumular ropa, ya sea sucia o recién planchada y la otra golpear los dedos de mis pies con cierta asiduidad. La parte buena de mi albor ha sido que he soñado que tenía que ir a trabajar, pero sigo con ‘la condicional’.

Aprovechando que anticipé mi hora de levantarme, apuré mi visita concertada con el banco, el estanco y la frutería. A la salida de esta, me encontré con Marta, una vecina del barrio a la que conozco desde pequeño, con su hijo Carlos, camino a su casa. El niño no tenía cara de muchos amigos, por eso le pregunté:

— ¿Y qué es lo qué pasa, Carlos?

– Mi madre no me quiere comprar un ‘spinner’ de luz. — Dijo rápidamente ante mi pregunta. Cuando su madre adjuntó:

– Dile la verdad, ¿cuántos tienes?

— ¡Cómo este ninguno!

Marta, continuó por la senda de las negativas, hasta que en una de estas, le dijo a su chiquillo:

— ¡Ay! ¿Pero quién te va a querer más que yo?

A lo que el niño respondió “PATRICIA, LA DEL COLE” en un tono que desconcertaría hasta a los coyotes del desierto, y fue ahí cuando la cara chafada pasó del hijo a la madre. No se me ocurrió nada más que decir “Cosas de niños”, mantener una sonrisa y continuar mi camino.

El resto del día he estado arreglando un poco mi casa, regando las plantas y haciendo honor al patrón del descanso, PIKOLÍN. Más tarde he quedado con Pedro y Manu, dos de mis mejores amigos y dos integrantes esenciales de ‘las ratas’, para tomar unas cervezas. Aunque a Pedro, le llamamos por el apellido que comparte con el político gallego, Beiras, y a Manu le llamamos Bruce. Hace años, cuando los escotes masculinos no estaban a la orden del día, Manu ya utilizaba camisetas con asas, al más puro estilo Bruce Lee.

En lo espiritual he conseguido no ofender a ninguna deidad o santidad. Pues han dicho en la tele que ahora Jesucristo te puede denunciar, como han hecho con el actor aquel que salía en ‘7 vidas’. Se puede decir que quedan diez minutos para las once de la noche cuando estoy escribiendo esto y todavía no me he cagado en ningún Dios. Ayer sí, pero hoy todavía no. Palabra del niño Yisus.

 

Para Marta&Carlos