Hace unos días, un amigo, me preguntaba sobre unas configuraciones de un programa en su ordenador. Lejos de una negativa, mi respuesta no fue muy diferente de la que daría cualquier ‘millenial’ de mi edad cuando no tiene la respuesta en su mano: “Ni idea, pero mira en Youtube que seguro que hay un tutorial.” Al rato, al solucionar el problema, mi amigo danzaba una música sabanera cuando poco tiempo antes lucía una cara más de la canción “In the guetto” del príncipe gitano.

Dentro de esa jungla de imagen y sonido se encuentra un archipiélago lleno de vídeos dando las claves y los pasos necesarios para realizar una tarea o proyecto de la forma más sencilla posible. Para mí, los tutoriales de Youtube son una especie de ‘Bricomanía’ de código abierto. Con el “fácil, sencillo y para toda la familia” pero sin la ‘turra’ que da siempre “el coletas” con el sustrato en los ‘briconsejos’ de jardinería.

Alimentación, cosmética, moda, bricolaje, tecnología, etc. la temática es casi infinita. Pues si busco un poco, te podría mostrar desde cómo hacer un avión de papel a desbancar a tu compañero de la secretaría general del PSOE e incluso cómo volver a ser reelegido en unas primarias del PSOE, estoy seguro de que Pedro ha sacado la estrategia de un tutorial de Youtube…

Los que más veo, al igual que la mayoría de españoles, suelen ser de origen latino americano. Hay que reconocer que son los mejores en esto. Cierto es que a veces me encuentro con vídeos de mala calidad, que no hay sonido y escriben las indicaciones en un bloc de notas con una falta de uso de las ‘Caligrafías Rubio’, pero bastante hacen. En el trato, por lo general, la mayoría se presenta muy cercano al espectador, y ya cuando empiezan el vídeo con un: “Hola mis amigos del Youtube.” me tienen ganado durante minutos. Muchos, también añaden humor y chascarrillos para hacerlo bien jocoso, y eso siempre se agradece. Para terminar suelen invitarme a darle a ‘like’ y suscribirme al canal.