Hoy, Whatsapp sigue siendo la aplicación de mensajería más utilizada en el planeta. Quién le diría a Jan Koum, que allá por 2009, su invención le haría ganar tantos ‘dineritos’, eclipsando al ‘SMS’ y haciendo que las empresas de telefonía por ello, dejen de ganar tantos ‘dineritos’ como antes…

Una aplicación que puede utilizar todo el mundo, desde el abuelo al nieto. Incluso se llegan a hacer entrevistas vía Whatsapp. Y cuando decimos todo el mundo, decimos todo el mundo, incluido las madres, que se caracterizan por dos vertientes muy famosas de ‘mal uso’ en la que se pasan tres horas en “escribiendo…” para finalizar con un “HOLA” o las que por el contrario, se les da genial y se pasan cada dos minutos preguntando, comentando y enviando mensajes sobre todo lo que le ocurre…

Por eso de que tengas el ejemplo de madre que tengas, siempre saldrás perdiendo si tu madre tiene Whatsapp. Porque a una madre se le llama siempre, a no ser que sea sorda. En ese caso, cómprale el Whisper XL y luego ya le llamas…

Si hablamos de mal uso, podemos hablar de ese “te echo de menos” de tu expareja borracha en la madrugada, de quedarse sin trabajo por enviar un párrafo de lo mucho que odias al jefe, a tu propio jefe, o ese ligue de una noche a la que le recuerdas que aún conservas la ropa interior sin lavar de aquella velada… (Puede que este último ejemplo sea algo más personal…)

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Los grupos también son un motivo para odiar la aplicación y a la humanidad en general. Hacer grupos por todo: familia, amigos, trabajo, fiestas, cumpleaños, información…
Ayer mismo, me he hecho uno con un señor y dos señoras muy majas que me ayudaron el otro día que me caí en la calle… Aunque como en el resto de grupos, solamente me pasan memes de Twitter, zoofilia y vídeos del estilo “TWO GIRLS, ONE CUP”.

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Para finalizar, recalco que ya hay una enfermedad para adictos al móvil, la nomofobia. Y aunque el nombre parece que es que odias a ‘David’ y a toda la comunidad de gnomos, esta adicción la sufren cada día más personas. Por ello recuerda, que aunque estés más enganchado al móvil que Celia Villalobos al ‘Candy Crush Saga’, no todo el mundo es igual, y que por mucho que pites en un semáforo, el coche de delante no se moverá si su conductor no quiere y por muy aburrido que estés, la gente tiene una vida además de contestarte a ti por el Whatsapp.

¡Por favor, no seas ansias!

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