Entre mis recuerdos se alojan vivencias increíbles: mi primera fiesta de cumpleaños, mi primer día de instituto o la primera vez que me puse las pegatinas de las mandarinas en los dedos, simulando tener uñas afiladas… Pero también de angustia como la primera Nochebuena que mi abuela se puso “piripi” o la primera entrada en un baño sin llamar seguida de la primera vez que vi a mi tía segunda desnuda…

Dejarse llevar y descubrir. El cuerpo y la mente se adaptan a las nuevas circunstancias, a la finalidad del reto, la genialidad del proceso. Evitando decirme a mi mismo: “¿Por qué no haría esto antes?” No es fácil explicarlo, cerrar los ojos y recordar las sensaciones casi olvidadas pero que fueron especiales en su ‘primera vez’.

Nunca paramos de iniciarnos en la mayoría de cosas. Las primeras palabras, gestos o pasos de un bebé son motivos de jolgorio y celebración en la mayoría de las familias. ¡Cuidado! Si eres un adolescente y haces lo mismo, lo más probable es que no se alegre nadie y de que tú vayas bastante borracho. Y es que es ahí, en la adolescencia, cuando llegan las auténticas iniciaciones. Cuando vas a la cita, al cine, los primeros besos y el eufemismo por excelencia: LA PRIMERA VEZ (la primera relación sexual).

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Mi primera vez fue con una chica guapísima, con unos ojos verdes como dos símbolos de Starbucks,  una larga melena rubia y la piel como recién salida de un balneario. Era mágica.  Estuvimos besándonos durante una hora y pico hasta tener los labios como dos ‘Campurrianas’. Decidimos que era el momento de hacerlo. Estaba algo preocupado, pues no sabía nada sobre el tema. Entrar en ‘Google’ parecía la respuesta, pero no llegóprimera-vez.gif a resolver las cuestiones que tenía sobre si el sexo dolía o nada más empezar el coito, la chica ya está embarazada. Un caos, aliviado con la fluidez del tiempo y de que ella a diferencia de mí, no era virgen. Tras el acto, mi preocupación desapareció, pues únicamente tenía cuerpo para abrazar a la chica y dormirme a su vera en la posición de ‘la cucharita’. Fue una experiencia increíble, halagadora, mágica. Una experiencia que me gusta mucho rememorar, porque hoy ya hace dos semanas de esto y uno nunca sabe cuándo va a volver a vivir de nuevo algo parecido.